Ser uno mismo no es imponer a los demás tu forma de ser. Es, por encima de todo, trabajar en tu mejor versión, esa que te permite sentirte libre, realizado y ser feliz.
Nos hemos habituado a construir falsos yo que solo ocasionan infelicidad, en la mayoría casos dominados con condicionamientos externos. Queremos encajar. Aspiramos a formar parte del entorno que nos rodea. En una sociedad acostumbrada casi siempre a señalar a quien piensa, siente y actúa de manera única y diferente, cuesta lo indecible, atreverse a ser nosotros mismos en toda nuestra esencia.
Ser tú significa arriesgarte, ser uno mismo significa explorar quién eres y aceptarte. Implica volver la mirada hacia adentro. Duele más toda una vida silenciando quienes somos, qué revelando en un momento dado lo que sentimos y necesitamos. Para ello, se necesita valentía y grandes dosis de amor propio, pero el esfuerzo no solo valdrá la pena. Valdrá la felicidad. Las personas que se muestran siempre más auténticas evidencian menos niveles de estrés y mayor bienestar psicológico.
Descubrir y revelar miedos, heridas del ayer, sueños frustrados y hasta enfermedades crónicas. Si todos lo hiciéramos, tal vez descubriremos lo increíblemente parecidos que somos; caerían muchas máscaras, filtros y falsedades para abrazarnos de manera más auténtica, sencilla y significativa.
Vale la pena intentarlo
Con la terapia de la Bioenergética te ayudamos a que seas consciente de las informaciones erróneas que hacen que no puedas manifestarte como eres, te ayudamos a cambiar la información errónea que hace que bloquee tu expresión de tu verdadero yo en esta experiencia de ahora.
Reserva ya tu sesión con nosotras